La hija de la ramera no encuentra pareja.

Que el matrimonio de Felipe con Letizia fue una ficción abocada al fracaso lo sabía hasta el más tonto.

Una ramera engendra rameras. La excepciones existen. Si bien suelen ser excepcionalmente raras.

Y no parece el caso.

Probablemente esté abocada a montar alguna ficción con algún gay que quiera fungir de figurante, aceptarle los caprichos a cambio de que Froilán desde Abu Dabi le financie los suyos. Amén de callar los escándalos con petrodólares.