Carnavales, la puti-factoría machistoide

Carnavales, la puti-factoría

Fiestas como el Entierro de la sardina carecen de sentido o valor alguno.

Una Fiesta, como concepto humano y antropológico debe tener contenido axiológico. Debe tener lo que llamamos valor, valores.

En un cumpleaños celebramos el valor la vida. En una boda celebramos el valor del nacimiento de una nueva familia. En una jubilación celebramos toda el valor de una vida de trabajo y servicio.

En un Bando de la Huerta celebramos el valor de nuestro ser y nuestra sencillez murciana. En las diversas romerías se celebran vidas concretas de santos que encarnan valores supremos.

¿Qué valor se celebra en carnavales? Ninguno. Por eso canaval no es una fiesta, es un festival. Carece de interés público. Es prescidible.

En algunos casos es divertido, como el de la chirigotas Cádiz.

En otros casos es digno de ser extinguido. Tal es el caso de los carnavales puti-factoría, ejemplo de contribución de la masonería de Canarias a la degeneración moral de la sociedad española.

A ese machismo rampante hay que cortarle las alas.